Soy Sol, alma y motor detrás de este emprendimiento que nació del corazón. Siempre fui de buscar la vuelta para emprender; es que en el hacer y el crear, encontré mi lugar.
Todo comenzó con una vela chiquita que me llegó para mi cumple, un regalo de una amiga con una nota que decía: "Te mando esta velita viajera, para que la prendas cuando necesites un respiro, que te traiga paz y no te pese". Ese gesto tan simple me tocó el alma y despertó en mí una pasión: la de crear espacios llenos de paz a través de la decoración.
Así arranqué con la idea de hacer velas, no cualquier vela, sino una que además de iluminar, llene de tranquilidad tu espacio, ya sea en tu casa o como un regalito especial. Y de ahí salió el nombre, por mi amiga de la vida, Luli. Lulita, que agarró sus bártulos y se fue a vivir a Barcelona, es mi gran inspiración.
Espero que mis velas Luli les hagan sentir todo eso y más. Que los inviten a soltar, a vivir experiencias nuevas y a compartir momentos únicos.